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November 2021

The Synod on Synodality: A worldwide listening tour

There is a difference between hearing and listening. Hearing is basically a physical function that involves the ears. On the other hand, listening is more of an internal process that uses the ears, but also involves the mind and heart. A couple of years ago, I was at a luncheon with a group of retired priests. For more than twenty minutes, the priests at my table discussed which hearing aid was the best. I sat there quietly as they discussed which ones felt more comfortable in the ear and which ones canceled out background noise. I thought to myself, “One day, I too will be addressing these same issues in my life.” Towards the end of their discussion, one priest wisely added, “No matter how good these hearing aids are, they do very little to help us listen better … that part is up to us!”

His point was well-taken. We can have the best hearing in the world, but it takes real attention and effort to be a good listener, too. Some people seem to have a natural gift to listen well. Nevertheless, you have probably encountered some people in our society who prefer to monologue instead of dialogue. To dialogue, one must embrace the humble position of not only speaking but listening, too.

Our Holy Father has asked that the Church begin a process of “listening.” It is called the Synod on Synodality. “In creating the opportunity for listening and dialogue on the local level through this Synod, Pope Francis is calling the Church to rediscover its deeply synodal nature. This rediscovery of the synodal roots of the Church will involve a process of humbly learning together how God is calling us to be as the Church in the third millennium.” (Vademecum for the Synod on Synodality, section 1.1)

In other words, the entire people of God, not just the Diocese of Joliet, will enter into a process of “listening” to what the Holy Spirit is saying to the Church. Obviously, we need to listen to the Word of God in Scripture and to the living tradition of the Church, and we also need to listen to each other as we discern the signs of the time.

Specifically, to foster a Church that is synodal, the Holy Father has asked us to focus on communion, participation and mission. Recently, Pope Francis wrote, “The Holy Spirit needs you. Listen to Him by listening to yourselves.”

I have heard officials in the Church refer to this Synod on Synodality as a worldwide “listening tour” that begins at the local Church to discern what the Holy Spirit is saying to us as to what the Church should be. In the Diocese of Joliet, our “listening tour” began with an inaugural Mass at our Cathedral on October 17. People from all over the diocese gathered as we launched this desire to listen to one another. We will continue to offer listening sessions that include our many councils and boards  -- such as  the presbyteral council, pastoral council, women’s council, etc. —as well as leaders of Hispanic ministry, religious orders, Catholic schools and religious education. Their comments will be collected, and a report will be sent to the U.S. Conference of Catholic Bishops. After that, there are timelines in which further discussions, drafts and findings will be collected at continental/regional assemblies. This synod process will then conclude with bishops and lay Catholics gathering in Rome in 2023 to discuss the themes and findings from this worldwide listening tour.

There are many people who are already wondering if this Synod on Synodality will lead to any changes in the Church. That is yet to be seen. However, as our society continues to become more polarized with often a preference of monologue over dialogue, this process of listening with open minds and hearts will hopefully give us the opportunity to not only hear one another but also to learn from, empathize with and love one another more deeply. Veni, Sancte Spiritus!

Adsumus, Sancte Spiritus

We stand before You, Holy Spirit,
    as we gather together in Your name.
With You alone to guide us,
    make Yourself at home in our hearts;
Teach us the way we must go
    and how we are to pursue it.
We are weak and sinful;
    do not let us promote disorder.
    Do not let ignorance lead us down the wrong path
    nor partiality influence our actions.
Let us find in You our unity
    so that we may journey together to eternal life
    and not stray from the way of truth
    and what is right.
All this we ask of You,
    who are at work in every place and time,
    in the communion of the Father and the Son,
    forever and ever. Amen

 

Noviembre de 2021

El Sínodo sobre la Sinodalidad: una gira mundial de escucha

Existe una diferencia entre oír y escuchar. Oír es básicamente una función física que involucra a los oídos. Por otro lado, escuchar es más un proceso interno que utiliza los oídos, pero también incluye la mente y el corazón. Hace unos años, estuve comiendo con un grupo de sacerdotes jubilados. Durante más de 20 minutos, los sacerdotes en mi mesa dialogaron sobra cuál audífono era el mejor. Me senté allí en silencio mientras compartían cuáles se sentían más cómodos en el oído y cuáles cancelaban el ruido de fondo. Pensé para mí, “Un día, yo también voy a tocar estos mismos temas en mi vida”. Hacia el final de su dialogo, un sacerdote sabiamente agregó, “No importa cuán buenos sean estos audífonos, hacen muy poco para ayudarnos a escuchar mejor… ¡eso depende de nosotros!”

Su punto fue muy bien apreciado. Podemos tener la mejor audición del mundo, pero también se necesita verdadera atención y esfuerzo para ser un buen oyente. Algunas personas parecen tener un don natural para escuchar bien. Sin embargo, probablemente te hayas encontrado con algunas personas en nuestra sociedad que prefieren el monólogo en lugar del diálogo. Para dialogar, uno debe abrazar la humilde posición de no solo hablar sino también escuchar.

Nuestro Santo Padre ha solicitado que la Iglesia comience un proceso de "escucha". Se llama el Sínodo sobre la sinodalidad. "Al crear la oportunidad de escuchar y dialogar a nivel local a través de este Sínodo, el Papa Francisco está llamando a la Iglesia a redescubrir su naturaleza profundamente sinodal. Este redescubrimiento de las raíces sinodales de la Iglesia implicará un proceso de aprendizaje humilde juntos de cómo Dios nos está llamando a ser Iglesia en el tercer milenio". (Vadécum para el Sínodo sobre la sinodalidad, Sección1.1)

En otras palabras, todo el pueblo de Dios, no sólo la Diócesis de Joliet, entrará en un proceso de “escuchar” lo que el Espíritu Santo le está diciendo a la Iglesia. Obviamente, necesitamos escuchar la Palabra de Dios en las Escrituras y en la tradición viva de la Iglesia, y también necesitamos escucharnos unos a los otros al discernir los signos del tiempo.

Específicamente, para fomentar una Iglesia sinodal, el Santo Padre nos ha pedido que nos centremos en la comunión, la participación y la misión. Recientemente, el Papa Francisco escribió: “El Espíritu Santo te necesita. Escúchenlo a Él al escucharnos a nosotros mismos”.

He escuchado a funcionarios de la Iglesia referirse a este Sínodo sobre la Sinodalidad como una "gira de escucha" mundial que comienza en la Iglesia local para discernir lo que el Espíritu Santo nos está diciendo en cuanto a lo que la Iglesia debería ser. En la Diócesis de Joliet, nuestra "gira de escucha" comenzó con una Misa inaugural en nuestra Catedral el 17 de octubre de 2021. Personas de toda la diócesis nos reunimos para lanzar este deseo de escucharnos unos a otros. Continuaremos ofreciendo sesiones de escucha que incluyen muchos de nuestros consejos y juntas directivas, como el consejo presbítero, el consejo pastoral, el consejo de mujeres, etc., así como líderes del ministerio hispano, órdenes religiosas, escuelas católicas y educación religiosa. Sus comentarios serán recogidos en informe que será enviado a la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos. Después de eso, hay plazos en los que se recopilarán más diálogos, proyectos y conclusiones en las asambleas continentales/regionales. Este proceso sinodal concluirá con obispos y laicos católicos reunidos en Roma en 2023 para dialogar sobre los temas y hallazgos de esta gira mundial de escucha.

Hay muchas personas que ya se preguntan si este Sínodo sobre la sinodalidad llevará a cualquier cambio en la Iglesia. Eso está aún por verse. Sin embargo, a medida que nuestra sociedad continúa polarizándose con una preferencia a menudo al monólogo por encima del diálogo, este proceso de escuchar con mentes y corazones abiertos nos dará la oportunidad no sólo de escucharnos unos a otros, sino también de aprender de, empatizar con y amarse el uno al otro más profundamente. Veni, Sancte Spiritus!

Adsumus, Sancte Spiritus

Estamos ante ti, Espíritu Santo,
    reunidos en tu nombre.
Tú que eres nuestro verdadero consejero:
    ven a nosotros,
    apóyanos,
    entra en nuestros corazones.
Enséñanos el camino,
    muéstranos cómo alcanzar la meta.
Impide que perdamos
    el rumbo como personas
    débiles y pecadoras.
No permitas que
    la ignorancia nos lleve por falsos caminos.
Concédenos el don del discernimiento,
    para que no dejemos que nuestras acciones se guíen
    por perjuicios y falsas consideraciones.
Condúcenos a la unidad en ti,
    para que no nos desviemos del camino de la verdad y la justicia,
    sino que en nuestro peregrinaje terrenal nos esforcemos por alcanzar la vida eterna.
Esto te lo pedimos a ti,
    que obras en todo tiempo y lugar,
    en comunión con el Padre y el Hijo
    por los siglos de los siglos. Amén.